Privacidad
Última actualización: 24 de agosto de 2026
Boodo se usa de dos maneras
En casa. Un padre o una madre descarga Boodo y crea un perfil para su hijo. No hay cuenta ni inicio de sesión. El perfil, el progreso de lectura y cualquier foto de perfil se quedan en el dispositivo.
Con un colegio. El colegio conecta una tableta con un niño dando a un adulto un código corto que se escribe una sola vez. A partir de ahí, esa tableta informa de la lectura de ese niño a su colegio y puede recibir mensajes de su maestro. La conexión con un colegio es opcional, está apagada salvo que un adulto la encienda, y puede retirarse en cualquier momento.
Lo que nunca recogemos
- Ninguna grabación de tu hijo. Al leer en voz alta, las palabras se reconocen y se comparan con el cuento, y el audio se descarta al instante. Boodo nunca guarda ni envía una grabación.
- Ningún identificador publicitario ni seguimiento de nadie entre apps o sitios web.
- Ningún software de análisis o publicidad de terceros, de ningún tipo.
- Ninguna información de ubicación, contactos, salud ni financiera.
Reconocimiento de voz
Leer en voz alta usa el reconocimiento de voz integrado en el dispositivo. Si el dispositivo tiene instalado un paquete de idioma sin conexión, el reconocimiento ocurre por completo en el dispositivo. Si no lo tiene —algo habitual en un dispositivo nuevo—, el audio lo procesa Apple o Google conforme a sus propias políticas de privacidad, para devolver el texto.
Preferiríamos decir que la voz de un niño nunca sale del dispositivo, y en muchos dispositivos así es. Pero no es cierto en todos, así que no lo decimos. En cualquier caso, Boodo recibe solo texto y no conserva audio.
Qué sale del dispositivo
Los cuentos bajan; casi nada sube. Boodo descarga cuentos e ilustraciones para que la app funcione sin nada de internet. Descargarlos no le dice a nuestro servidor nada sobre quién está leyendo.
Informes de fallos. Si la app deja de funcionar, envía un informe técnico a nuestros propios servidores para que podamos arreglarlo; no interviene ningún tercero. Describen qué estaba haciendo el software, no qué estaba leyendo el niño, aunque un informe puede incluir ocasionalmente un nombre que estuviera en pantalla. Se borran a los 90 días.
Notificaciones. Si se activan las notificaciones, el dispositivo se registra con un identificador aleatorio creado para esa instalación. No lleva nombre, ni correo, ni colegio.
Registros de lectura, solo con un colegio. Una tableta conectada envía qué cuento se leyó, en qué modo, durante cuánto tiempo y cuántas palabras coincidieron, al colegio que la conectó. Desde un dispositivo no conectado no se envía nada a ningún colegio.
Quién puede ver la lectura de un niño
Donde hay un colegio conectado, su personal puede verla, y también un padre o madre que el colegio haya vinculado a ese niño. Los colegios deciden quién ocupa esos papeles. Boodo no vende datos ni los comparte con nadie con fines publicitarios.
Borrar los datos
En casa, borrar un perfil o desinstalar la app elimina el historial de lectura del niño, porque solo existió en ese dispositivo. Donde hay un colegio conectado, pídeselo al colegio: puede borrar el registro de un niño, y el borrado es definitivo.
Contacto
Dudas sobre esta política o solicitudes sobre los datos de tu hijo: privacy@boodo.co